9 de junio de 2010

Un soundtrack de vida.


¿Cuántas veces al día nos preguntamos sobre aquella canción que logró cambiarlo todo? No sé en realidad cuál fue, puedo decir que tengo varias pero hay algunas que llegaron directo al corazón para hacerme imaginar nuevas historias, que puedo escuchar veinte veces y ahí sigue ese mismo sentimiento. La historia no se estacionó en el tiempo, la historia cambió de personajes y el soundtrack sigue creciendo. Hubo una noche en la que quise desaparecer en un cohete y nunca regresar y ahí estuvo, hubo un día en el que supe que la historia se estaba haciendo realidad, hubo otro día donde escribí pensando en ser esa protagonista.
Sí, las canciones cambian con nosotros y nosotros con ellas y me encanta el soundtrack que he ido recopilando. Por las noches los personajes de todas nuestras historias se convierten en realidades.
Mary Jo, ¿te acuerdas de aquél día? No me sueltes cuando me siento frágil. Duerme a los relojes, abraza a las avestruces... esta noche no habrá un incendio.

(2)

No hay comentarios: