24 de mayo de 2009

Luces justo arribita de la ventana.


Una toma agua en una taza como si fuera el café más cargado (aquél que no me gusta). Despiertas hoy sobresaltada, te saltas tiempos y pronombres, quieres olvidar aquello que te ata a la gramática. La tan amada Gramática.

Y entre todo lo que se pierde y lo que se gana alrededor de los días, entre las letras y los espacios vacíos de la palabra L U N E S o martes, está el sabor de cada sentimiento. De un día a otro la persona cambia y así sea de religión o de calzones el cambio se efectúa. Sencillamente uno pierde un porcentaje de lo que era ayer.

Y entre tazas y chicles de manzana ácida  la noche sucede, piensas, sueñas y no quieres dormir, eso no te entusiasma. Sueñas despierta para poder tener pesadillas por las noches. Olvidas quien eres durante el día para que en las noches te reencuentres en tu fabulosa libreta y escribirle cartas que algún día le llegarán.

Todos aprendemos ¿no?
Y en este momento no tengo mi sillón ideal con esa maravillosa tela. Pero lo tendré, eventualmente y al lado estará mi libreta. 

1 comentario:

Vale dijo...

Que buenas palabras las de los imane, siempre hay algo inesperado en esos imanes!
Será por que atraemos esas palabras? No lo se.